__EEn
2002, el equipo IAS de la Universidad West of England
de Bristol desarrolló Ecobot I, un robot
autosuficiente que obtenía la energía
necesaria para su funcionamiento de la descomposición
de azucares, demostrando la fiabilidad de la obtención
de electricidad a partir de sustratos biológicos.
__Dos
años más tarde, el mismo equipo consiguió
obtener esa energía de la descomposición
como moscas muertas o fruta podrida. Este robot,
llamado EcoBot II, se convirtió así
en el primer robot "carnívoro".
Gracias a las bacterias disueltas en las células
de combustible microbiano, la biomasa se descompone
en azúcares convirtiendo la energía
bioquímica en electricidad, lo que activa
al robot. En el otro electrodo de la pila, el oxígeno
actúa como agente oxidante provocando el
movimiento de los electrones y produciendo así
agua.
__Dada
la simplicidad de los requisitos exigidos, el abanico
de posibles alimentos es prácticamente ilimitado,
ya que los azúcares, y por extensión,
los hidratos de carbono, se encuentra en toda la
biomasa, y el oxígeno es fácilmente
obtenido del aire, al constituir su 21 %.
__A
pesar de lo innovador de este ingenio, la cantidad
de energía que suministra su fuente es muy
limitada, lo que se traduce en una raquítica
cadencia en los movimientos del robot, unos 10 centímetros
por hora. Sin embargo, aunque la densidad de energía
que proporciona es mucho menor al de una pila alcalina,
la célula microbiana puede proporcionar energía
de una forma continua durante años.
__Ecobot
III fue un proyecto que buscaba aumentar la eficiencia
optimizando los ingenios precedentes mediante un
mecanismo de ingestión, digestión
artificial y excreción de desechos sólidos.
A su vez, contaba con circuitos electrónicos
de baja potencia, y se redujo el peso de las diferentes
partes con el objetivo de conseguir un movimiento
fluido del robot, a pesar del reducido aporte energético.