La semana pasada,
Microsoft aadelantó algunas de
las características que incorporará
la próxima versión del navegador
Internet Explorer, la 8.0. Lo más
destacado es la inclusión de una
serie de opciones para configurar el nivel
de privacidad.
Se trata de la aplicación
denominada InPrivate, con la que el usuario
se podrá bloquear las cookies,
no se guardara el historial de navegación,
la caché se borrará al final
de cada sesión, y determinados
contenidos serían bloqueados.
Con todo esto, si
el usuario activa esta opción podría
navegar sin dejar rastro, ya que no se
guardarían ni URLs, ni búsquedas
realizadas, ni sitios visitados, ni contraseñas
o nombres de acceso.
Estas opciones para
navegar de manera más anónima
ya existen en los navegadores Firefox
y Safari, pero dado que IE sigue siendo
el navegador dominante, con entre un 60
y un 70% de usuarios utilizándolo
en sus diferentes versiones, el asunto
preocupa mucho a la industria de los anunciantes
en Internet, que ven como podría
alterarse radicalmente la manera en que
muestran y miden los efectos de la publicidad
online.
Y es que otra de las
características del nuevo IE será
la de bloquear el contenido de terceros
cuando aparece en más de 10 webs.
Esto quiere decir que si un usuario visita
10 páginas webs en la que los anuncios
se muestran por un mismo proveedor, en
la undécima web el navegador bloqueará
el contenido.
Se trata de una decisión
que los anunciantes consideran arbitraria,
aunque para Dean Hachamovitch, de Microsoft,
lo importante no es bloquear determinados
anuncios o contenidos, sino dar a los
usuarios el control de la información
que desean compartir.
El bloqueo también
podría afectar a las empresas que
auditan el tráfico en Internet,
pues utilizan el mismo sistema de cookies
que los anunciantes.